De nuestra cabaña ganadera podemos destacar las ovejas de raza churra que hacen del lechazo asado un plato de referencia; la carne de vacuno de excepcional calidad en la zona norte, especialmente en Cervera; el cerdo, como dice la sabiduría popular, de él se aprovecha todo, en las tradicionales matanzas se obtienen productos para consumir inmediatamente, como las sopas de mondongo, las jijas o las morcillas; otros se adoban, se salan o se meten en aceite para que duren todo el año, caso de los jamones, chorizos o lomos. Sin olvidar nuestros quesos elaborados con leche de vaca y/o de oveja de Baltanás, Astudillo, Frómista y Castromocho.
En épocas de caza se puede disfrutar de liebres, perdices o codornices que, junto con la pesca, principalmente truchas y cangrejos de río, son fuente de inspiración para los cocineros y una fiesta para el paladar.
Nuestra huerta no es muy amplia en extensión, pero en calidad puede competir con las más ricas de España. Ella nos proporciona la materia prima para algunos de nuestros platos gastronómicos más sabrosos y peculiares como son: pistos, pimientos de Torquemada, revueltos, cocidos con legumbres (especialmente las alubias blancas de la Vega-Valdavia) y, por supuesto, la menestra palentina, cuyo exquisito resultado recompensa su laboriosa elaboración a base de verduras troceadas, cocidas y después rebozadas a las que se unen trozos de carne o jamón; es un plato que el visitante debe probar.
Nuestro clima, muy riguroso, también influye en la gastronomía y en la elaboración de los platos; así lo demuestra el plato por excelencia en el invierno, las sopas de ajo o sopa castellana, de gran valor nutritivo.
Los caracoles, elaborados con una exquisita salsa, es un plato típicamente festejado el 25 de abril, festividad de San Marcos.
En cuanto a la repostería palentina podemos degustar dulces como los amarguillos de Villoldo, las ciegas de Saldaña, mantecados de Carrión, hojaldres de San Andrés de Arroyo, socorritos de Cervera, galletas de Aguilar, almendrados de Villoldo y Villalcázar, rosquillas de palo y bañadas, hojuelas con miel en Carnavales, leche frita o tocinillo de cielo.